Riley, la vaquita interactiva blanca y negra de 28 cm, con más de 50 combinaciones de sonidos y movimientos.
Al acariciarle la cabeza responde con mugidos tiernos, risitas y parpadeo de sus ojos celestes; al presionarle el lomo, camina mientras suena su cencerro y menea la cola. Su función principal es "alimentar y seguir": al ponerle el biberón en la boca hace sonidos de estar tomando, y al girarlo comienza a caminar siguiendo a los chicos. Tiene pelaje súper suave y un mechón característico en la cabeza. Funciona con 4 pilas AA, incluidas.
Viene en modo Try Me; hay que deslizar el interruptor de la panza a ON para activar todas sus funciones. Incluye biberón de juguete